Mechazilla logró contener al prospulsor Super Heavy con sus brazos robóticos, como si fuese una película de ciencia ficción.

El 13 de octubre de 2024 pasará a la historia como el día en que Starship empezó a concretar los sueños lunares y marcianos de la humanidad. En su quinta prueba técnica, la compañía de Elon Musk, SpaceX, demostró que el cohete más grande y poderoso de estos días es realmente reutilizable. Todo eso quedó demostrado en la hora y cinco minutos que duró el vuelo.

Si bien la captura se robó todas las miradas, Starship ejecutó maniobras de separación de etapas encendiendo sus seis motores Raptor y completando el ascenso al espacio exterior. La trayectoria de Starship incluyó las fases de calentamiento máximo y presión aerodinámica máxima, antes de ejecutar un giro, quemar combustible para aterrizar y amerizar en su área objetivo en el Océano Índico.

Gracias a una ingeniería maravillosa y décadas de trabajo, Mechazilla pudo ostentar una atrapada monumental. Se trata de la torre desde la cual Starship despegó y a la cual retornó. Allí, el propulsor Super Heavy realizó su encendido de aterrizaje y fue atrapado por los brazos tipo “palito chino”.

Mechazilla, el compañero de Starship

Las probabilidades de que la prueba saliera bien eran inciertas, explicó Elon Musk sobre el funcionamiento de Mechazilla:”Esta es una torre construida a medida con brazos diseñados para atrapar el objeto volador más grande y pesado. Cuando los motores aterricen… reducirá la velocidad a prácticamente cero y se colocará entre los brazos”.

Dicho y hecho. La mañana del domingo los brazos robóticos de Mechazilla se abrieron para atrapar al propulsor Super Heavy de Starship y luego se cerraron al raz del cohete, para poder contenerlo en su descenso.

Musk también explicó que el cohete puede ser reutilizado una hora después de su retorno. Marte, ¡allá vamos!

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